• Hotel Fuentemar

Anexo a nuestro hotel encontramos el balneario de Fuente Amarga que viene prestando sus servicios desde el año 1803, siendo una alternativa indiscutiblemente beneficiosa para la salud.

El descubrimiento de estas prodigiosas aguas fue debido a la casualidad. Se cuenta, como real, la historia de un perro lleno de eccemas que acompañaba diariamente a su amo en las faenas del campo. Su aspecto exterior era naturalmente repulsivo, pero los vecinos del pueblo y su propio dueño advirtieron que a medida que pasaban los días, la piel del pobre animal se iba normalizando. Extrañados por su evidente curación, sin haberse empleado remedio humano alguno para ello, decidieron averiguar cuál era la causa. Y fue su mismo dueño quien lo descubrió. Un buen día comprobó que el perro se desviaba del camino habitual y se dirigía hacia un arroyo donde se revolcaba a placer. Comentando el caso con cierta cautela y desconfianza, varias personas afectadas por dolencias de la piel imitaron al animal, encontrándose con la gratísima sorpresa de que experimentaban idénticos progresos en sus enfermedades. A partir de entonces fue extendiéndose la fama de aquellas aguas “milagrosas” hasta que, ante el cada vez mayor número de enfermos que acudíana ellas se pensó en la construcción de un balneario.

Desde siempre el cliente ha dispuesto de los habituales tratamientos contra el dolor, afecciones reumáticas, dermatológicas y respiratorias así como una excelente opción para el relax y el tratamiento de belleza.

Todo ello en base a las aguas sulfurosas de Chiclana, tan beneficiosas para la salud y cuya tradición curativa ha permanecido históricamente durante más de dos siglos.